Por las noches de la vida, se paraban en la silla, y ponían el mundo a girar. Que bellos tiempo cuando se bailaba hasta morir, saltando al cielo con esa locura de vivir. Hay que pedirle más a la vida, que es hasta que se apague el sol y la luna. Y que no importe más lo que diga, como si fuese la última noche de tu vida. Muevelo, muevelo para arriba. Subelo, subelo para arriba. Gozalo, gozalo lo que tu cuerpo pida. Muevelo. Una chica de Miami, que siempre soñaba ser modelo y conquistar Nueva York. Maquillada todo el día los tacones le dolía, y la coronamos reina del show.