Son tantas cosas las que llevo dentro, y soledades que ya ni me acuerdo. Tiré los dados y gané perdiendo, lo que fui ganando me lo quita el tiempo. Quiero contarte que en mis noches largas me imaginé acariciando tu espalda. Y sin tus alas bellas me caí del nido. No hables, silencio. Es un amor prohibido este que llevo puesto, te quiero, no entiendo, como puedo vivir si ya me estoy muriendo. Y no verán tus ojos, que me perdí por ti. Lugar injusto, distinto, destiempo, que el demonio provocó el encuentro, me tiembla el alma que te tengo cerca que puedo besarte y me desespera. Ya no me sirve, es que me vuelves loco. No quiero verte ni pecar un poco, es un infierno que vivo contigo y esos labios rojos que no serán míos.